Envases recerrables

El valor de poder disfrutar de la frescura una y otra vez

La apertura sencilla que puede volver a cerrarse

Estos envases llegaron al mercado para quedarse, porque ofrecen al consumidor dos ventajas: la primera es una apertura fácil y segura; y la segunda, que pueden volver a cerrarse con igual facilidad. Son ya casi imprescindibles en productos loncheados, ya sean alimentos cárnicos o lácteos. Se aplican por igual a los envasados convencionales y a los que se presentan con atmósfera modificada.  

Los beneficios de pensar
en el usuario y su experiencia

Los envases con soluciones recerrables han tenido una enorme aceptación porque permiten a las personas consumidoras acceder a una parte del contenido adquirido y volver a cerrar con seguridad el mismo envase. Las familias se aseguran de ese modo que pueden reducir el desperdicio de alimentos, pero lo más importante es cómo mejora la percepción que tienen sobre la marca que ha pensado en ofrecer una buena experiencia en el consumo. 

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